Proyecto juvenil visión 20/20

Las familias visitan nuestra sede

NO A LA DESERCIÓN ESCOLAR…Te podrías imaginar qué es andar en medio de tus actividades diarias, sin poder ver bien, sin distinguir rostros, letras, figuras, que te lloren o ardan los ojos al forzar la vista. Uno de los preciados sentidos es la vista, los  ojos son las ventanas de nuestra alma, son tan fundamentales un nuestro diario vivir.

En el año 2014 adolescentes entre 12 a 15 años empezaron a acercarse con nosotros mientras desarrollábamos nuestros programas formativos en las aulas de sus institutos, un día se nos acercó “Anita” (nombre ficticio) y se soltó en llanto diciendo que ya no quería continuar recibiendo sus clases, que ya daba por perdido el año escolar y tan sólo transcurría el primer bimestre, ante su profunda frustración, nos acercamos a ella y a su mamá para preguntar  sobre su decisión de abandonar sus estudios, y luego de unos minutos, Anita nos dijo entre sollozos: “¡es que no entiendo lo que explican los maestros! porque no veo bien en el pizarrón, veo borroso y me lloran los ojos, me da pena decirle a mi familia porque estamos muy mal en nuestra economía en la casa y mi mamá no tendrían para llevarme con el doctor y menos para comprarme lentes, porque no puedo ver bien”. Anita estaba a punto de abandonar sus estudios por no “ver bien”, como el caso de Anita nos fuimos enterando de más y más casos, hasta que nos pusimos a pensar con el equipo de Donamor, cómo podíamos ayudar, luego de unas semanas salió el Proyecto juvenil Visión 20/20 derivado de la medida óptima de visión de una persona en condiciones adecuadas.

Las familias visitan nuestra sede

En término de unas semanas Anita estaba en las primeras filas de su salón de clase de primero básico, anotando todo con una emoción que nos transmitía más emoción y satisfacción porque ya no abandonó sus estudios. Y así, vinieron más días en los que vimos que la necesidad estaba instalada en otros sectores de la población, el siguiente proyecto fue en la comunidad Poqomchí en Tactic Alta Verapaz. Estamos cumpliendo 6 años en este año 2020, y este noble proyecto no fuera posible sin la ayudad vital del Sr. Marlon Fuentes en la ciudad de Guatemala y Carlos Mendoza en los Ángeles CA, Estados Unidos, lugar de donde procede el diseño y la fabricación de los antejos para que cientos y cientos de personas que no tienen acceso a este servicio puedan ser beneficiados y gozar de una vida digna a través de una visión saludable.

En este primer trimestre del año 2020 en medio de la crisis del COVID-19 ya se han sumado diferentes beneficiarios del proyecto ya que con el equipo de  Donamor estamos comprometidos a decir No a la deserción escolar, entre los beneficiados están los institutos INED Guajitos, INEB Villa Lobos, Escuela Normal Marión G. Bock, INEB Adrián Zapata, INEB Rafael Aqueche JM, INEB María Luisa Samayoa, INEB Zona 7, anteriormente los institutos Rafael Aqueche JV,  INCA, Asilo Benjamín Fernandez, Iglesia Josué Alta Verapaz.